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La Naturaleza y el Modo de Existencia Divina (Lec. 2)

¿Cómo es Dios? ¿Qué constituye la naturaleza Divina? ¿Cuáles son los modos de existencia de Dios? Estas preguntas nos conducen hacia el arbusto ardiendo que estaba sobre la tierra santa. Por lo tanto, debemos pisar cuidadosamente, movernos con humildad, y evitar las especulaciones. Sin embargo, podemos ir tan lejos como la Divina revelación vaya.
Hay una naturaleza divina. Por naturaleza entendemos aquel carácter particular del ser, el cual hace que una clase de ser difiera de otra clase de ser. De este modo podemos hablar de la naturaleza angélica, de la naturaleza humana y de la naturaleza de un ser bruto. El hecho de que podemos hablar bíblicamente de la naturaleza de Dios, es sugerida por Pablo quien dijo a los gálatas que antes de ser convertidos, ellos servían a aquellos que por naturaleza no eran dioses (Ga. 4:8). Esto implica que existe uno que por naturaleza es Dios.

I. DIOS ES UN SER PERSONAL

Como una persona Dios está distinguiéndose del panteísmo, la creencia de que todas las cosas en su conjunto son Dios, (la idea de que Dios está en todo y todo es Dios). Como un Ser personal Dios es tanto inmanente como trascendente, esto es, que El está tanto en como sobre Su creación. El está también sobre su creación, es decir, El es más grande que la creación, no es una parte, sino distinto de ella. En su oración de dedicación del templo, Salomón rindió tributo a la grandeza trascendente de Dios en estas palabras: "Empero ¿es verdad que Dios haya de morar sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener: ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?" (1 Reyes 8:27).
Hay tres características de la personalidad: La autoconciencia, la autodeterminación y la consciencia moral y todas estas cualidades pertenecen a Dios.

II. DIOS ES UN SER ESPIRITUAL

Dios es Espíritu exclusivamente (Jn. 4:24). El lector debe comprender y asir esta verdad firmemente, o tendrá problemas para entender la Trinidad de personas en la Divinidad. Como un Espíritu Dios no puede ser dividido ni mezclado. Como un Espíritu El es invisible e intangible. "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le declaró" (Jn. 1:18).

ARGUMENTOS:

1. El es el creador de los espíritus, y puesto que un ser espiritual es el orden más alto de existencia, El debe tener la naturaleza que pertenece a tal orden.
2. Las Escrituras atribuyen espiritualidad a Dios (Vea Jn. 4:24; Heb. 12:9).
3. Su espiritualidad puede ser deducida de Su inmensidad y eternidad. El es infinito tanto en espacio como en tiempo. La materia está limitada tanto por el espacio como por el tiempo, pero Dios no, pues es tanto omnipresente como eterno.
4. Su espiritualidad puede ser argumentada desde Su independencia e inmutabilidad. Aquello que es material puede ser dividido, agregado o disminuido. La materia está sujeta a cambios, pero Dios es el mismo único e inmutable Dios.
5. Su espiritualidad puede ser argumentada desde Sus perfecciones absolutas. Un cuerpo material implica limitaciones y esto no es consistente con la perfección absoluta. Usamos la palabra perfección en un sentido más amplio que impecabilidad. El Salvador, en su cuerpo humano, tenía sus limitaciones aunque El era impecable. El no estaba en todas partes al mismo tiempo. El no fue inmune al hambre y la sed, al cansancio y al dolor.

 

OBJECIÓN:

Muchos pasajes de la Escritura atribuyen partes corporales a Dios. Ellas hablan de sus ojos, su rostro, su pie, su brazo, etc. Como réplica a esto podemos decir que el lenguaje es figurativo, y que es usado como una adecuación al entendimiento humano. Tal tipo de lenguaje que atribuye características humanas a cosas no humanas, es llamado antropomorfismo.

III. DIOS ES UN SER TRINO Y UNO

Hay una sola esencia divina subsistiendo en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es Tri-uno, tres en uno. A principios del siglo IV cuando el Arrianismo amenazaba con prevalecer, un joven teólogo llamado Atanasio formuló la afirmación que fue incorporada en el Credo Niceno. El dijo: "Adoramos a un Dios en trinidad y una trinidad en unidad, ni confundimos las personas ni dividimos la sustancia". Esta es una afirmación extraordinaria, profunda en su claridad y simplicidad. La noción arriana hizo del Padre el Supremo Dios y del Hijo, solo divino en un sentido subordinado. Según Arrio, el Hijo era como, pero no de la misma sustancia con el Padre.
La noción sabeliana es que Dios es una sola persona, manifestándose a sí mismo algunas veces como Padre, algunas veces como el Hijo, y otras veces como el Espíritu Santo. Pero esto le haría cesar de existir como Padre cuando se manifestara como Hijo.
Si Dios fuera un ser físico como una trinidad, El estaría en tres partes, y si estas partes fueran personas, cada persona sería solo una parte de Dios. Pero como un Espíritu es tres personas, pero solo una substancia, y cada persona totalmente Divina. Del Hijo leemos que "en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente" (Col. 2:9). Y otra vez El es llamado "la imagen del Dios invisible" (Col. 1:15).
Dios no es tres personas en el mismo sentido en que padre, madre e hija son tres personas en una sola familia. No podría ser dicho de ninguna de las tres personas en una familia humana, que una sola es toda la familia.
Dios tiene tres modos de existencia, tres centros de consciencia personal. El es uno esencialmente, pero tres personas relativamente. Y en esta relación El existe como Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Dr. Strong describió esto como sigue: "En la materia de fuente, origen y autoridad, El es el Padre. En la materia de expresión, mediación y revelación, El es el Hijo. En la materia de aprehensión llamamiento, cumplimiento y realización, El es el Espíritu". El Dr. Strong también resume las diferentes características entre la obra del Hijo y la obra del Espíritu en las cuatro afirmaciones siguientes:

1. Cristo es el órgano de revelación externa, el Espíritu es el órgano de revelación interna.
2. Cristo es nuestro abogado en el cielo; Es Espíritu Santo es nuestro abogado en el alma.
3. En la obra de Cristo nosotros somos pasivos; el la obra del Espíritu Santo somos hechos activos.

LA TRI-UNIDAD ES UNA DOCTRINA REVELADA

Tal como un hombre sin la Biblia nunca ha descubierto al único Dios verdadero, sin la Biblia tampoco descubrirá una trinidad de personas en la Deidad. La tri-unidad es inescrutable para la razón humana, y no existe una prueba racional de ella.
Se dice que una vez Daniel Webster y un amigo escuchaban un sermón acerca de la Trinidad. Caminando de regreso a casa el amigo dijo: "Sr. Webster, ¿No es esta doctrina una imposibilidad matemática?" El Sr. Webster contestó: "De acuerdo a las matemáticas terrenales eso parecer ser; pero yo no estoy familiarizado con las matemáticas celestiales".
La Biblia nos muestra las matemáticas celestiales y a ellas iremos para probar la tri-unidad de Dios.
1. Tenemos la Tri-unidad en los nombres plurales de Dios. El primer nombre de Dios con el que nos encontramos en la Biblia es plural: "En el principio creó (singular) Dios (Elohim, plural) los cielos y la tierra" (Gn. 1:1). El nombre plural con el verbo en singular nos muestra a la Trinidad actuando como una unidad. Chas. Smith dice que la Biblia comienza con una falsedad; que este primer versículo debería leerse: "En el principio los dioses". Esto no es así, el verbo en singular nos muestra que había un Ser actuando, mientras que el nombre plural nos revela tres personas en una esencia Divina. El plural para Dios ocurre mucho más frecuentemente que el singular.
2. Tenemos la Tri-unidad en la expresión en plural usada por Dios al hablar de sí mismo. Y dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza" (Gn. 1:26); "Ahora pues, descendamos, y confundamos allí sus lenguas" (Gn. 11:7).
3. Una trinidad de personas divinas fue manifestada en el bautismo de Jesús. El Hijo encarnado estaba siendo bautizado; El Padre fue manifestado por la voz que se escuchó; y el Espíritu apareció en la forma de una paloma (vea Mt. 3:16-17).
4. Tenemos la Trinidad en la fórmula bautismal de la gran comisión en Mt. 28:19. No dice "bautizándolos en los nombres (plural) del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo". Tampoco se nos da el equivalente de un plural diciendo: "En el nombre del Padre, y en el nombre del Hijo, y el nombre del Espíritu Santo", como si el Padre, Hijo y Espíritu Santo pudieran ser tomados como meramente tres designaciones de una persona. He aquí la lectura: "...bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mt. 28:19).

LA TRI-UNIDAD REFLEJADA EN LA CREACIÓN

Mientras que no hay nada en la creación para explicar o dar cuenta de la tri-unidad de Dios, la tri-unidad explica la creación. Este es un tri-universo, una creación de tres en uno. Uno de los verdaderamente grandes libros de nuestros días es aquel libro titulado "Los secretos del Universo" por Nathan R. Word. En este extraordinario libro el autor muestra que el universo es lo que es, debido a que fue creado por el Dios Tri-uno. Primero muestra que el universo físico o exterior es una tri-unidad. Las cosas básicas son espacio, materia y tiempo; tres modos de existencia y como Dios cada una es un todo. Y cada una de estas cosas básicas es una tri-unidad. El espacio tiene tres dimensiones: Largura, anchura y altura. Cada una es el todo del espacio y aún así hay tres dimensiones distintas. La materia está compuesta de tres cosas: Energía, movimiento, fenómenos; tres modos de existencia, distintos y todavía uno, y cada uno es un todo. Y como el tiempo del universo tiene tres cabos absolutos: pasado, presente, futuro; distintos y todavía cada uno es el todo. Todo el tiempo es o ha sido futuro, el futuro lo incluye todo. Todo el tiempo es, ha sido o será presente. Y todo el tiempo es o será pasado.
Luego, el autor toma el alma o lo que él llama el universo interior, y muestra que el alma del hombre es una tri-unidad, esto es, tres modos de existencia. El los llama natural, personal, personalidad; distintos y todavía cada uno es el todo de alma; tres en uno y uno en tres. Y aquí el autor muestra cómo el hombre como un alma, refleja al Trino Dios en una manera que la creación física no lo hace. El hace que Dios sea la llave que abre el misterio del universo. En una forma resumida, el autor dice que: "La estructura del universo, la naturaleza del espacio, de la materia, del tiempo, de la vida humana, atestiguan la Trinidad. Ellos reflejan la Trinidad. Ellos requieren la existencia de la Trinidad. La Trinidad les explica a ellos".
El autor choca con la teoría de la relatividad de Einstein con el argumento de la cuarta dimensión en el proverbio del sombrero aplastado. La diferencia entre Einstein y Word es la diferencia entre el ateo y el creyente acercándose al secreto del universo.