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LA DIACONIA ECLESIAL, Servicio Cristiano de la Iglesia

Para empezar debemos entender en primer lugar sobre qué es iglesia. Iglesia es la cantidad de gente llamada y escogida por Jesucristo, para ser la señal del Reino de Dios en esta tierra e instrumento de Dios para proclamar las Buenas Nuevas del Señor.

Si se hiciera un sondeo o un trabajo de investigación sobre lo que piensa la gente de la Iglesia local en alguna comunidad, quedaríamos asustados de ver la impresión negativa que tiene la gente de las iglesias y esto se debe a que la iglesia se encuentra en apostasía, claudicando al mandato del Señor de "Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." Mateo 28: 19-20

La iglesia se hace entonces iglesia verdadera de Jesucristo al cumplir su misión de servir cristianamente en el mundo. La iglesia es la agencia estratégica por medio de la cual Dios cumple su propósito eterno, según Efesios 2:13-15. Es pues, tarea de la iglesia el dar testimonio del poder de Jesucristo y el amor de Dios revelado en su Hijo. El testimonio que aquí mencionamos no es simplemente de abrir la boca y decir que Jesús es nuestro Salvador, nuestro Creador, que Dios es amor; sino, al contrario, es demostrar con hechos visibles que Dios es amor, convirtiéndose la iglesia en manos y brazos de Jesucristo haciendo milagros y prodigios en la humanidad.

Decíamos anteriormente que la iglesia ha sido llamada por Jesucristo para dar testimonio, y este llamamiento o invitación no se ha hecho para que los invitados queden sin hacer absolutamente nada, sino que en el momento de entablar relación con Jesucristo y aceptar el compromiso de ser cristianos, automáticamente todo cristiano integrante de la iglesia universal debe entender su ministerio de servir de una manera cristiana, tanto dentro de su iglesia, como también fuera de ella. Es decir, que todo cristiano debe velar por las necesidades de quienes padecen dentro de la iglesia y también en la comunidad, donde está establecida la iglesia local. El apóstol Pedro nos habla de este servicio obligatorio cuando aceptamos el compromiso de seguir al Señor, 1era. Pedro 4:6-11.

Es importante todo lo que Jesús enseñó cuando andaba con los doce escogidos, a quienes enseñó y motivó sobre lo que debe ser el servicio cristiano. Pero como humanos quienes todavía no tenían el Espíritu Santo, los doce apóstoles en muchas ocasiones pensaban que habían sido elegidos por Jesús para ser servidos y no para servir. Esta conducta luego fue reprochada y corregida inmediatamente por nuestro Señor, según Marcos 10:31-45, Mateo 20:20-28, Lucas 22:23-30, Marcos 9:33-37, Juan 13:15-17, Mateo 18:1-4, Juan 3:16-21.

Si la iglesia considera que tiene la verdad en parte (la Verdad absoluta la conoce solo Dios), pues entonces la verdad que posee la debe hacer manifiesta ante el mundo que aún no conoce al Señor. Pero si la iglesia en vez de ser luz y sal se convierte en algo escondido y reservado, ésta supuesta iglesia está condenada a fracasar, porque la luz se hizo para dar luz y se tiene para alumbrar en donde hay oscuridad, y la sal se hizo para sazonar la comida. Un mundo sin iglesia (Sal y Luz) sería un mundo en oscuridad y un convivir desabrido, porque haría falta el sabor agradable de la vida, que es el amor de Dios manifestado a través de la iglesia.

Es enorme y única la misión de la iglesia del Señor. Vale aquí decir que una iglesia no se mide por la cantidad de su membresía, ni por el ruido que hace en su templo, sino por el impacto de servicio que causa y da en la comunidad.