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LA DIACONIA BIBLICA

Diaconía viene del griego que traducido al español significa "servicio" y se constituye en servicio cristiano o Diaconía Bíblica cuando la aplicación de este servicio se hace por amor a Jesucristo y como comprensión de nuestra labor cristiana según la Biblia.

Para entender lo que es diaconía, es fundamental que interpretemos exactamente lo que la Biblia dice al respecto. En el Nuevo Testamento encontramos 34 veces esta palabra y se refiere a varios aspectos, entre los que destacan los siguientes:

Se llama diaconía al servicio que presta una persona en alguna casa, a quien en nuestro medio se le llamaría sirviente. Se le llama diaconía también al trabajo que hacen los meseros al llevar la comida a la mesa, y estos aspectos los encontramos en San Lucas 10:40 y Hechos 6:1. Más adelante y con el correr de los tiempos, se denominó diaconía al servicio genérico, (1a. Corintios 16:15, Apocalipsis 2:19). Se habla más del concepto de diaconía en Hechos 11:29, 12:25, 2da. Corintios 8:1-9, y aquí se refiere a las obras de caridad; se recogen colectas u ofrendas entre los cristianos para una ayuda benéfica. El trabajo o la ayuda se hace motivado por la gracia de Jesucristo para con nosotros; el amor de Jesucristo inspira la acción diaconal.

Otro aspecto que puede tomarse en cuenta como diaconía es cuando decimos que "vamos al Servicio" y nos servimos el mensaje de la Palabra; o cuando, con nuestro testimonio, servimos a otros para motivación y ejemplo de los demás.

Efesios 4:12 se refiere a la tarea de servicio que se hace en la comunidad. De aquí en adelante el servicio o diaconía se practica hacia los demás sin ver a quien, lo importante es ser prójimo del que sufre y que necesita ser servido. En la diaconía se constituye en brazo o mano de Dios, al servicio de la comunidad sin acepción de personas.

Si hacemos un poco de historia, encontramos la elección de los primeros diáconos en Hechos 6:1 al 15, en donde los discípulos decididamente tomaron el acuerdo de ordenar diáconos al ministerio, para que sirvieran a las viudas y a los huérfanos. Servir las mesas en este pasaje, es el aporte de la iglesia primitiva hacia las viudas de aquella época. En nuestro tiempo, casi todas las iglesias tienen el ministerio del diaconado, pero éste no se entiende como ministerio de servir a los demás, sino como la responsabilidad en ciertas actividades dentro de la iglesia local.

En una visita reciente a una iglesia presbiteriana, conversamos con el cuerpo de diáconos sobre la tarea diaconal, y fue impresionante notar el pobre entendimiento sobre este ministerio. Ellos definieron el ministerio diaconal con la siguiente lista de responsabilidades:

- Abrir el templo
- Encender la luz, lámpara o candil
- Vigilar el orden en el culto
- Llamar la atención a los niños, cuando molestan
- Tocar el silbato o la campana para que los miembros se acerquen a la hora del culto
- Arreglar o asear el templo
- Adornar el templo
- Cuidar la casa pastoral
- Cuidar el solar del templo (limpiar el sitio)
- Cuidar al pastor (cuando se queda solo en el templo, debe ser acompañado por un diácono para cuidarlo)
- Lidiar con los borrachos que entran al templo
- Cuando es tiempo de oración, cuidar que todos oren
- Vigilar que nadie duerma durante el culto
- Servir la comida cuando hay fiesta en la iglesia
- Recoger la ofrenda
- Orar por la ofrenda
- Invitar al público en la puerta para que entre
- Ayudar a lavar las charolas (azafates) y copitas de la Santa Cena
- Comprar la uva y el pan para la Santa Cena
- Juntar la ofrenda especial para los enfermos

Prácticamente, este es el tipo de trabajo diaconal que se da en la mayoría de las iglesias, siendo la última actividad de la lista apuntada, la única válida en el trabajo diaconal bíblico. Lo demás es puro servicio brindado a algunos privilegiados dentro de la iglesia. Y es aquí donde el Señor golpea fuertemente nuestra conciencia, al decir que "El hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos" Marcos 10:45