Bookmark and Share

26/08/11

COMUNICADO DE PRENSA

Comunicado de prensa No. 9/2011.
LA RELIGIÓN Y LA POLÍTICA


Aprovechando la estadía del científico Dr. David Espinosa-Victoria en Guatemala, presentamos al pueblo de Guatemala nuestro entendimiento del proceso político y el aporte de nuestra cosmovisión reformacional:
A primera vista, la religión y la política parecerían dos aspectos antagónicos. Sin embargo desde la perspectiva cristiana reformacional, de acuerdo al filósofo holandés Herman Dooyeweerd (1894-1977) ambas son dos aspectos o facetas de la realidad que gozan de igual importancia, por lo que no son excluyentes el uno del otro.
De acuerdo con la filosofía reformacional, que enfatiza la soberanía divina en las diferentes esferas de la realidad, el cristianismo no solamente está interesado en la salvación del individuo, enfatiza también el derecho y obligación del creyente para tener una visión completa de la vida y de participar en el mundo. Si el mundo es de Dios, luego entonces la religión y la política se encuentran bajo el control del Dios soberano.
Bajo esta perspectiva, el cristiano no es un ente pasivo, sino un ciudadano que participa porque confiesa que el Dios de las Escrituras. Además de ser su Señor y Salvador, es también Señor de la Política.
Por otro lado, la Escritura indica que "...no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido puestas" (Rom. 13:1b). En este sentido, se entiende que detrás de las campañas políticas y comicios electorales está la voluntad de Dios. Es decir, Dios emplea la estructura (constitución política, órganos electorales, el voto, etc.) para poner al gobernante que Él ha determinado.
Pero la Escritura va aún más allá al enfatizar que "los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo.... porque es servidor de Dios" (Rom. 13: 3-4). Así que, el gobernante que emplea el poder, siendo siervo de Dios, para No hacer el bien a los que gobierna, tarde o temprano enfrentará las consecuencias de sus actos. El Dios soberano podría nuevamente usar la estructura (legisladores, tribunales, ciudadanos, etc.) para hacer su voluntad dado que la Escritura indica con toda claridad que es Dios quien "quita reyes y pone reyes" (Daniel 2:21). Dios ha hecho y hará juicios parciales, antes del gran juicio final. La historia de la humanidad está plagada de ejemplos de gobernantes que no terminaron sus mandatos por ser depuestos, o que terminaron sus mandatos con un juicio y en la cárcel.
Dado que las autoridades han sido puestas por Dios, los cristianos reformados están dispuestos a someterse a éstas (Tito 3:1) y a orar por las mismas, como lo indica 1 Timoteo 2.1-2: "Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia".
El cristiano reformacional podría ser apartidista (es decir, no pertenecer a un grupo o partido político), sin embargo, dado que confiesa que "toda la vida es religión", como lo ha afirmado el filósofo norteamericano Evan Runner (1916-2002), no puede ser apolítico, es decir, vivir ignorando y permanecer inactivo a lo que ocurre en su alrededor.
En la filosofía reformacional, de acuerdo al Dr. Paul Schrotenboer se establece una triple relación del hombre: primeramente con Dios, en donde actúa como siervo; después con su semejante, donde juega el papel de custodio; y finalmente con la naturaleza, en la que funge como guarda. Así que, un cristiano reformacional que aspire a un puesto de elección popular deberá actuar como siervo de Dios, obedeciendo sus preceptos, como procurador del bien para sus semejantes y como preservador del ambiente que le rodea.
Quetzaltenango, 22 de Agosto 2011.


Dr. David Espinosa - Victoria
Colegio de Postgrados
México D.F.


Rev.Moisés Colop
Pastor Iglesia Presbiteriana Emanuel
Tel. 77618760 - 57558979